December 28, 2021

¿Cómo responder a las expectativas salariales en una entrevista?

Tu entrevista de trabajo va bien, has presentado tu historial, tus experiencias, el reclutador ha descrito la empresa, el puesto, el ambiente de trabajo. Todo va bien. Empiezas a llegar a la parte final de la entrevista. Y de repente surge la pregunta: “¿Cuáles son tus expectativas salariales? 

Te sudan las manos, tienes los ojos vidriosos, tienes unas ganas irresistibles de correr al baño… Sabes que tu respuesta es crucial para el resto del proceso de reclutamiento. Pero, ¿cómo responder a esta famosa pregunta? ¿Cómo puedes estar seguro de que no te equivocarás sobre el nivel salarial?  

La expectativa salarial puede definirse como la compensación económica que un candidato desea por un puesto. Esta pregunta la suele hacer el reclutador durante la entrevista de trabajo, por lo que el candidato debe haberla trabajado previamente para no parecer desorientado. Entonces, ¿cómo responder a la pregunta? Te lo contamos todo en el siguiente artículo de Talent2Win. 

Expectativas salariales

Cómo responder a las expectativas salariales

1. Da una cantidad seguida de una pregunta

Esta es la respuesta que esperan los reclutadores y no solo te limites a dar solo una cantidad. Recuerda que el objetivo de cualquier negociación salarial es conseguir lo máximo que el empleador pueda darte. Si das un precio fijo, a no hay margen para la negociación. Para no cortar el diálogo (que es lo contrario de la negociación), evita los “quiero” o “pido”. Es mejor responder con una frase como “un salario de XXX por mes me parece bien, ¿qué te parece?” Responder con otra pregunta abre el diálogo.

2. Ofrece un rango salarial

Esta es una opción válida. Pero ten cuidado: Si das un rango, el salario bajo debe ser el que tú quieres y debes ser capaz de justificar por qué pides más, de lo contrario pierdes credibilidad. No caigas en la tentación de poner un salario por debajo del promedio porque puedes perder el trabajo si das tarifas demasiado bajas, ya que da un indicio de que no sabes lo que vales. 

En el caso de los jóvenes licenciados, o si el reclutador no tiene presupuesto para ofrecerte un salario acorde con tu experiencia y logros, pero realmente te gusta el puesto, puede valer la pena intentarlo y negociar a algo bajo. “Con la condición de negociar una reevaluación salarial al final del periodo de prueba o después de 6 meses” es algo que puedes decir.

3. Realiza una investigación previa

Es importante siempre prepararse para una entrevista de trabajo. Si no tienes una idea clara del salario que vas a solicitar, lo ideal es que hagas una investigación previa en el mercado. De este análisis de salarios para tu puesto, identifica 2 montos, uno más bajo y otro más alto, que delimiten el rango con el que te sentirías satisfecho. Esta parte es importante ya que delimitarás el salario que deseas recibir.

Luego, en el momento de la entrevista, cuando te pregunten por el salario que deseas, menciona que el promedio en el mercado se encuentra entre A (aquí mencionas el monto más alto) y B (acá citas el monto más bajo) pero que debido a que realmente deseas ingresar a la empresa a la que estás postulando, estás dispuesto a aceptar el monto B. Acto seguido, resalta que estás dispuesto a demostrar con tu trabajo que mereces eventualmente recibir el salario A.

4. No preguntes “¿Cuánto me ofreces?”

La respuesta espejo es la peor que se puede contestar. Los reclutadores quieren que los candidatos tengan una idea de cuánto valen. Para averiguarlo, puedes consultar las encuestas salariales disponibles en Internet, o pedir alrededor de un 30% más de tu salario actual si tienes experiencia. Ese es el aumento aceptable para un perfil con experiencia. 

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¿Qué pasa después? 

Discusión salarial

Una vez que hayas abierto la discusión salarial con el reclutador, tienes varias opciones: Si estás contento con la compensación propuesta por el reclutador, puedes aceptarla inmediatamente. Pero también puedes intentar negociar más, sin decidirte de inmediato. Puedes volver a hablar de ello más tarde, durante una futura entrevista. 

Uno de los errores más comunes sobre las expectativas salariales es creer que hay que aceptar la primera cifra que se ofrece en una negociación por miedo a que desaparezca la posibilidad de conseguir el trabajo que quieres. Si no estás contento con la cantidad ofrecida, o si entiendes que el reclutador no tiene intención de ofrecerte más, tampoco presiones.  

La mejor actitud es continuar la conversación sobre otra cosa y volver al punto sobre el salario luego. Por ejemplo, con: “¿Podemos reconsiderar el puesto de trabajo?”, puedes hacerlo. Al decir ello, multiplicas las posibilidades de que te retengan como posible candidato ideal. Luego de realizar esa pregunta, también puedes volver a mencionar el salario. 

En Talent2Win, nos esforzamos por alinear los objetivos de negocio de tu empresa con las mejores estrategias de Adquisición de Talento disponibles. Si quieres saber más sobre los servicios que ofrecemos, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. 

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